domingo, 12 de junio de 2011

El caballero y la ballesta

Saludos, escasos visitantes que tenéis a bien de hacer una visita de vez en cuando a este blog en desarrollo (cruza bola de espino empujada por el viento...xD)

En esta segunda entrada voy a realizar, también, un símil de tipo histórico, pese al peligro de empezar a repetirme (prometo un cambio de temática en la próxima entrada, lo prometo, de verdad).

Concretamente voy a hablar del libre intercambio de archivos y su similitud con el caso de la ballesta en la edad media. Si si, ya sé que parece poco cuerdo pero dadme una oportunidad, por favor.

Mas que menos, todos nos habremos enterado a día de hoy de la proliferación de una buena tanda de leyes por Europa destinadas a "protegernos" de los "piratas" y sus infracciones del copyright. Y todos más que menos sabremos también que estas leyes solo están destinadas a una industria que se niega a seguir el paso de la tecnología y de la sociedad y que valiéndose de presiones económicas sobre los estados consigue promulgar unas leyes que solo benefician a una minoría (compuesta por las discográficas y los políticos untados en el proceso). Pónganse como ejemplo la ya archiconocida Ley Sinde en España y la Ley Hadopi en Francia.

Algo similar, pero más exacerbado si cabe, ocurrio con el papa Inocencio II en el Segundo Concilio Lateranense (1139), donde se promulgaron una serie de cánones . En total se promulgaron unos 30, pero hubo uno, el 29, que es al que me voy a remitir. Básicamente consistía en "La prohibición del uso contra cristianos del arco y la ballesta".Y todo ello bajo pena de excomunión, por supuesto.
La razón de esto era que la ballesta era un arma barata, cuyo manejo era muy sencillo, y que permitía atravesar las armaduras con facilidad. Esta ultima característica, fue la que le daba la mayoría de puntos para fomentar su uso; en un momento en el que la caballería pesada compuesta por señores feudales arrasaba en los campos de batalla, apareció un arma que, en manos de un campesino cualquiera , podía llevarse por delante a un caballero totalmente armado.

Naturalmente, eso de que de repente, cualquier individuo con suficiente iniciativa y capital pudiese armar un ejército con cierta capacidad combativa, sin necesitar a la nobleza de su parte, pues como que hacia tambalear los cimientos del mundo del que la iglesia era señora y reina indiscutible.

Así que a raíz de estos temores decidieron que con la alta autoridad que poseía la iglesia (¡teocentrismo, fuck yeah!) podían emitir un canon prohibiendo el uso de la ballesta en manos cristianas, y tan bien que sigamos.

Pero claro, al final, el mundo es mundo y los hombres son hombres y no tardo en utilizarse la ballesta con asiduidad pese a la oposición de la Iglesia, por que cuando se trata de seguir la tendencia del mundo y de adaptarse o morir, la Iglesia o quien sea ya puede prohibir lo que quiera, que la sociedad evolucionara y seguirá adelante.

Y bajo este prisma podemos ver la actual situación con respecto a las leyes que pretenden parar el libre intercambio de archivos, leyes que quieren oponerse a una tendencia natural del mundo, intentando cohibir la libertad en la red con el objetivo de mantener vigente un modelo que ya ha quedado obsoleto para la tecnología y sociedad actuales.

Los políticos actuales, al igual que la iglesia en su epoca, creen que pueden dirigir una sociedad en todas sus facetas y moldearla a su gusto. Pero ciertos aspectos asociados a la evolución de dichas sociedades, inevitablemente, siempre escaparan a su control. Y eso es algo que me parece no estan acabando de digerir correctamente.


Adiós nobles caballeros, adiós.

miércoles, 1 de junio de 2011

15-M: "Ya se calmarán"

El otro día estaba sacándole un rendimiento "puntero" a mi sesión de estudio en la biblioteca de la politécnica de valencia, y ante la soporífera mezcla de "otro problema de estos no lo empiezo que son muy largos", y "son las 3 y aquí ya nada pinta bien", me dio por ver en el móvil si alguno de mis feeds se había actualizado. Para grata sorpresa mía (y sobretodo de mi materia gris) descubrí una nueva entrada de Enrique Dans en su blog titulada "El futuro y los partidos políticos frente a la #spanishrevolution".

 

Así que allí estaba yo con una sonrisa de imbécil de oreja a oreja por tener algo que poder hacer antes que volver a mi estudio, leyendo la entrada, cuando de repente llego a un fragmento que me da la sensación como de "déjà vu", como si aquello ya lo hubiese leído yo antes en alguna parte. Además como si encajase perfectamente. La parte de la entrada que me llamo la atención fue esta:

 

" Por el momento, la respuesta de los políticos al movimiento 15M ha sido de una pasividad total. No se comenta nada, no se le da importancia, no se dice nada. La mejor receta para el desastre. Lo comentamos antes de las elecciones, y es preciso volverlo a reseñar: los políticos pretenden hacer que este movimiento no existe, hacen oídos sordos y se tapan los ojos ante una ciudadanía indignada que sigue exigiendo cambios. Creen que esto va a desaparecer solo. Y no es así. "

 

Esta ultima parte en negrita fue lo que hizo saltar la chispa en mi cerebro, pues me trajo a la mente un fragmento muy especifico de un libro que había leído hacia bastante tiempo; "El húsar" de Arturo Pérez-Reverte. La verdad es que me impresionó tanto la facilidad con la que se podía realizar la analogía, que incluso me asuste un poco. El pequeño fragmento al cual hago referencia está en el capítulo 4  y concretamente ( al menos en mi copia del libro) en la página 137, y dice así:

 

"Me han contado que, cuando Bonaparte recibió el informe de Murat sobre aquella horrible jornada [en referencia al levantamiento del 2 de Mayo de 1808], comentó: " Bah, ya se calmarán...". Y ése es el error, mis jóvenes amigos. No, no se calmarán nunca. "

 

Por supuesto, está totalmente claro que los factores socio-económicos de aquel episodio de la historia no son los mismo que los de ahora; no nos han invadido militarmente, no hay combates, saqueos y violaciones por doquier y la mentalidad de la población no es la misma. Pero sin embargo, sí que es posible relacionar ambas situaciones. Por un lado nuestros dirigentes están legislando de cara a un poder completamente externo: En " El húsar" se trataba de los franceses, mientras que ahora se trata de los lobbies estadounidenses de la propiedad intelectual, y si bien en aquel tiempo era Fernando VII el que malvendía a sus "queridos" españoles a "Bonaparte y familia S.A", ahora se trata de los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, los que legislan como si el partido de una empresa se tratase, buscando el beneficio de sus integrantes y mandando a tomar por saco el país y sus habitantes.

 

Esto ya se pudo constatar claramente con la aprobación de la Ley Sinde, cuando en un primer momento la ley fue rechazada y después, con un parcheado de emergencia y como por arte de magia, de repente todos votaron a favor de la misma. Qué gran milagro del entendimiento mutuo tuvo que darse, ¿eh?. Y es que ya se sabe:  " si el americano con pasta unta, todos rápido se juntan". Y de las protestas de la ciudadanía ni caso, e incluso intentaron ocultarlas durante la celebración de entrega de los premios Goya. Los que siguieron todo este proceso, ya fuese mediante tweets o noticias, podrán dar fe de como se legisla en este país.

 

Y a raíz de situaciones como esta, en las que se muestra como los políticos se han alejado de la sociedad que supuestamente han de gobernar, y que, o no la entienden, o simplemente la entienden, pero como tienen los bolsillos llenos de dinero les da igual, un porcentaje nada despreciable de la ciudadanía ha mostrado su indignación y hastió ante la clase política, realizando concentraciones a lo largo de un gran número de ciudades en España, que incluso se han contagiado a otras ciudades del globo.

 

¿Y la respuesta de la clase política? En un primer momento el uso de la fuerza para acabar con las protestas (16 de Mayo, Madrid), con el resultado de propagar la indignación por todo el país y expandir la movilización ciudadana a un nivel de números y organización histórico. A resultas de esto, y estando en vísperas de elecciones prefirieron hacer como si no existiera, ignorarlo todo y esperar al fin de las urnas.

 

 Y esto nos lleva al día 27 de Mayo en Barcelona, después de las urnas, donde la policía cargo repetidas veces contra los manifestantes pacíficos, que no reaccionaron más que sentándose en el suelo y levantando las manos, supuestamente con la intención de "limpiar" la plaza para el partido Barcelona- Manchester. Este altercado reanimo al movimiento y le dio nuevas fuerzas. Y una vez más, pese al gran salto que hay entre esto y el 2 de Mayo, uno no puede evitar sentir cierto regustillo familiar...

 

Cada vez está más claro cómo funciona la política actualmente en España. Y, sinceramente, no creo que la actual clase política esté dispuesta a siquiera considerar las peticiones que se están realizando de cambiar la ley de partidos, aumentar el control fiscal o la eliminación de privilegios políticos.

 

Supongo que en última instancia es su decisión. Pues la historia ya nos lo demuestra: " Bah, ya se calmarán...".