miércoles, 1 de junio de 2011
15-M: "Ya se calmarán"
El otro día estaba sacándole un rendimiento "puntero" a mi sesión de estudio en la biblioteca de la politécnica de valencia, y ante la soporífera mezcla de "otro problema de estos no lo empiezo que son muy largos", y "son las 3 y aquí ya nada pinta bien", me dio por ver en el móvil si alguno de mis feeds se había actualizado. Para grata sorpresa mía (y sobretodo de mi materia gris) descubrí una nueva entrada de Enrique Dans en su blog titulada "El futuro y los partidos políticos frente a la #spanishrevolution".
Así que allí estaba yo con una sonrisa de imbécil de oreja a oreja por tener algo que poder hacer antes que volver a mi estudio, leyendo la entrada, cuando de repente llego a un fragmento que me da la sensación como de "déjà vu", como si aquello ya lo hubiese leído yo antes en alguna parte. Además como si encajase perfectamente. La parte de la entrada que me llamo la atención fue esta:
" Por el momento, la respuesta de los políticos al movimiento 15M ha sido de una pasividad total. No se comenta nada, no se le da importancia, no se dice nada. La mejor receta para el desastre. Lo comentamos antes de las elecciones, y es preciso volverlo a reseñar: los políticos pretenden hacer que este movimiento no existe, hacen oídos sordos y se tapan los ojos ante una ciudadanía indignada que sigue exigiendo cambios. Creen que esto va a desaparecer solo. Y no es así. "
Esta ultima parte en negrita fue lo que hizo saltar la chispa en mi cerebro, pues me trajo a la mente un fragmento muy especifico de un libro que había leído hacia bastante tiempo; "El húsar" de Arturo Pérez-Reverte. La verdad es que me impresionó tanto la facilidad con la que se podía realizar la analogía, que incluso me asuste un poco. El pequeño fragmento al cual hago referencia está en el capítulo 4 y concretamente ( al menos en mi copia del libro) en la página 137, y dice así:
"Me han contado que, cuando Bonaparte recibió el informe de Murat sobre aquella horrible jornada [en referencia al levantamiento del 2 de Mayo de 1808], comentó: " Bah, ya se calmarán...". Y ése es el error, mis jóvenes amigos. No, no se calmarán nunca. "
Por supuesto, está totalmente claro que los factores socio-económicos de aquel episodio de la historia no son los mismo que los de ahora; no nos han invadido militarmente, no hay combates, saqueos y violaciones por doquier y la mentalidad de la población no es la misma. Pero sin embargo, sí que es posible relacionar ambas situaciones. Por un lado nuestros dirigentes están legislando de cara a un poder completamente externo: En " El húsar" se trataba de los franceses, mientras que ahora se trata de los lobbies estadounidenses de la propiedad intelectual, y si bien en aquel tiempo era Fernando VII el que malvendía a sus "queridos" españoles a "Bonaparte y familia S.A", ahora se trata de los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, los que legislan como si el partido de una empresa se tratase, buscando el beneficio de sus integrantes y mandando a tomar por saco el país y sus habitantes.
Esto ya se pudo constatar claramente con la aprobación de la Ley Sinde, cuando en un primer momento la ley fue rechazada y después, con un parcheado de emergencia y como por arte de magia, de repente todos votaron a favor de la misma. Qué gran milagro del entendimiento mutuo tuvo que darse, ¿eh?. Y es que ya se sabe: " si el americano con pasta unta, todos rápido se juntan". Y de las protestas de la ciudadanía ni caso, e incluso intentaron ocultarlas durante la celebración de entrega de los premios Goya. Los que siguieron todo este proceso, ya fuese mediante tweets o noticias, podrán dar fe de como se legisla en este país.
Y a raíz de situaciones como esta, en las que se muestra como los políticos se han alejado de la sociedad que supuestamente han de gobernar, y que, o no la entienden, o simplemente la entienden, pero como tienen los bolsillos llenos de dinero les da igual, un porcentaje nada despreciable de la ciudadanía ha mostrado su indignación y hastió ante la clase política, realizando concentraciones a lo largo de un gran número de ciudades en España, que incluso se han contagiado a otras ciudades del globo.
¿Y la respuesta de la clase política? En un primer momento el uso de la fuerza para acabar con las protestas (16 de Mayo, Madrid), con el resultado de propagar la indignación por todo el país y expandir la movilización ciudadana a un nivel de números y organización histórico. A resultas de esto, y estando en vísperas de elecciones prefirieron hacer como si no existiera, ignorarlo todo y esperar al fin de las urnas.
Y esto nos lleva al día 27 de Mayo en Barcelona, después de las urnas, donde la policía cargo repetidas veces contra los manifestantes pacíficos, que no reaccionaron más que sentándose en el suelo y levantando las manos, supuestamente con la intención de "limpiar" la plaza para el partido Barcelona- Manchester. Este altercado reanimo al movimiento y le dio nuevas fuerzas. Y una vez más, pese al gran salto que hay entre esto y el 2 de Mayo, uno no puede evitar sentir cierto regustillo familiar...
Cada vez está más claro cómo funciona la política actualmente en España. Y, sinceramente, no creo que la actual clase política esté dispuesta a siquiera considerar las peticiones que se están realizando de cambiar la ley de partidos, aumentar el control fiscal o la eliminación de privilegios políticos.
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